Todos tenemos sueños y emprendimientos que queremos materializar, pero muchos de ellos terminan por diluirse. Reflexionando sobre mi proceso personal en la entrada del año nuevo kabbalista (6 al 8 de septiembre de este año) puedo ver con claridad la importancia de tener una roca sólida sobre la cual asentarlos.
¿Cuál es esa roca? Por supuesto la primera roca es saber que no eres tú el dueño de la idea, es la fuerza vital del universo deseando hacerse presente, tomar forma material; lo segundo es el amor del que te rodeas sobre todo a través de tu pareja. Voy a poner un ejemplo de mi vida personal para que se comprenda lo vital que es tener una pareja estable como base para construir todos tus sueños personales.
Dentro de un proyecto personal en el año 2017 sufrí una ruptura muy grande con quien era mi mayor socio, esto ocasionó que personas que consideraba mis amigos tomaran una posición contraria a mí, haciendo cosas impensables; pero eso no fue todo, incluso llegaron a quedarse dentro del proyecto y empezaron a dinamitarlo desde dentro; es decir, mi sueño, mi proyecto en el cual he invertido años de mi vida de manera permanente fue bombardeado de todas las formas posibles. Finalmente en el 2020, cuando parecía que por fin terminaba la pesadilla, llegó la pandemia y a pesar de todo lo que ella trajo, este proyecto, este sueño sigue en pie y continúa creciendo. Comparto esta breve reseña personal porque quiero que comprendan que todo eso se sostuvo y se sostiene porque está construido en una base muy sólida.
Asegúrate de comprender tres cosas claves para sostener tu emprendimiento:
Finalmente, recuerda que si tu intención es pura y vienes de un corazón conectado a la verdad, estarás protegido frente a toda adversidad.
Disfruta del viaje, abraza a tu pareja, agradece siempre.